No quiero afirmar lo que en su día pensaba, pero en China ha surgido una nueva virtud: el afan de superación. A continuación publico una breve conclusión sobre la mujer china actual.
Mi siguiente planteamiento es sólo para llegar a una conclusión, ruego no os enfadéis ni lo toméis muy en serio. Es mera curiosidad.
El caso es que tras realizar una breve investigación sobre como entienden las chinas el amor (las jóvenes de hoy), he podido llegar a la siguiente conclusión:
El otro día, concretamente el pasado Domingo, tuve una nueva cita con una joven china universitaria que buscaba personas hispanas para intercambiar cultura, practicar su español, compartir ideas, etc. Sea cual sea su intención, el mío es simplemente conocer sus ideales y aprender algo nuevo de China, un país muy grande y muy vasto en temas culturales.
Leyendo el otro día la publicación quincenal de La Gran Época (Da JiYuan), encontré el siguiente artículo que me parece muy interesante para intercambiar opiniones.
En reiteradas ocasiones he tenido la intuición de que las mujeres chinas necesitan, o más bien deben palpar el rostro del hombre por el cual suspiran, con el objetivo de saber si verdaderamente les gusta.
Para salir de dudas y conocer más sobre el tema, se lo he preguntado a dos amigas chinas con las que mantengo contacto. Una de ellas que vive en Shanghai, me explicó que si una chica te toca los labios, la nariz, los ojos… significa que te quiere, pero en general, si no está confirmado que el chico la quiere, no hará esto. Esto último no lo entendía y es que, ellas saben cuando un chico las quiere y saben cuando este sólo las va a utilizar para llevárselas a la cama o jugar con ellas.
El pasado miércoles, mientras dormía, tuve un curioso sueño que para que no pase al olvido, he decidido escribirlo y analizarlo, basándome en el horóscopo chino.
Hay rinconces que desconosco, y no hablo de los socavones que han hecho las ratas en mi casa. Son realmente insoportables. A veces se ponen a media noche a corretear por el tejado y llegados ya a este punto, es una odisea salir al jardín.
Lo que no entiendo es porque han elegido mi casa. Hay justo enfrente un precioso bosque y han venido justo a mi tejado a montar sus juergas. ¡Sólo me faltaba eso!