El sexo y nuestra energía esencial

Leyendo el otro día la publicación quincenal de La Gran Época (Da JiYuan), encontré el siguiente artículo que me parece muy interesante para intercambiar opiniones.

El sexo se ha convertido en la mayor válvula de escape de todas nuestras frustraciones y problemas, haciendo que toda la economía mundial gire alrededor de él. Las películas están cargadas de sexo, pasión y dramas que estimulan y agitan nuestras mentes. Los medios de comunicación, para aumentar sus audiencias utilizan en muchas ocasiones a presentadores y actores muy atractivos y sensuales para estimular nuestros instintos y deseos. En las calles los carteles publicitarios, a la vista de todos, se cargan de erotismo. Las revistas y periódicos utilizan constantemente imágenes de desnudos para provocar el interés de sus lectores.

En definitiva, ni una persona quiere despertar el interés de otros y conseguir algo de ellos, no tienes más que ponerse un buen escote, unas prendas que marquen bien los músculos y un perfume que tenga muchas hormonas. Este estilo de vida nos está consumiendo a todos sin dejar a nadie a salvo. Lo más triste es que nuestros hijos tampoco se libran de tales influencias. Mira qué dibujos y con qué juegan nuestros hijos. Barbies, robots, monstruos, guerreros galácticos… ¿Qué estamos haciendo?, ¿merece la pena seguir este rumbo? Aquí no hay ni embaucadores ni embaucados, todos, y digo todos, somos víctimas.

Según explica la medicina china, el miedo, el frío y la violencia son sentimientos alterados y producidos por el desgaste sexual. El sexo, el poder y el dinero van unidos, están estrechamente ligados entre ellos y se retroalimentan. El poder busca seguridad y control y utiliza al sexo y al dinero para mantenerse. El poder busca sexo y el sexo busca poder.

¿Y qué efecto tiene en nuestra salud el abuso de sexualidad y promiscuidad? Como he dicho, nos consume, desgastando nuestra energía esencial, y por lo tanto nuestra vida, por lo cual nuestro cuerpo se queda más débil y vulnerable. ¿Por qué no vemos aquí las causas de enfermedades tales como el SIDA, en lugar de enfocarnos en tantos virus y bacterias?

Esta energía esencial sería como el magma en el núcleo del globo terrestre. Cuando el Sol en la superficie calienta poco, el magma en el núcleo incrementa su fuerza para mantener la estabilidad en todo el conjunto. Cuando el sol es abrasador en la superficie, el magma decrece su producción de calor para conseguir frescura. ¿Y qué ocurre cuando se desgasta esta energía esencial del magma? Un ambiente inestable. El interior se queda frío, pero en el exterior unas veces hace mucho calor, y otras hace mucho frío, se producen inundaciones, zonas desérticas, huracanes, volcanes, que son ni más ni menos que respuestas febriles por la debilidad de ese magma, como los fogonazos de un mechero cuando no le queda más gas.

En nuestro cuerpo es igual. Sentimos el frío en los huesos y nos duelen, peor a veces tenemos fiebre y sofocos en nuestra piel. Cuerpo y mente se hacen más inestables. Nos alteramos emocionalmente perdiendo la compostura con mucha facilidad, pasando del frío, el miedo y la rabia contenida, a manifestar furia e irritación. Estos estados nos llevan a múltiples dolencias, debido a que hemos gastado en exceso esa energía esencial, que ya está establecida desde nuestro nacimiento. Con el correr del tiempo, cuando el frío inunda el cuerpo, desde el interior empiezan a manifestarse respuestas impotentes como ultimátum, que se traducen en hemorragias crónicas, embolias, ictus, y hasta parálisis.

¿Y cual es el equivalente a este magma, o energía esencial que mantiene la vida? La virtud. Esta energía esencial nos aporta la capacidad de tolerar y aguantar pacientemente, y la fortaleza y la voluntad para soportar sufrimientos en nuestra vida de forma tranquila. Cuando el ser humano se entrega en demasía al sexo, significa que ha perdido la Fe, ha perdido el sentido real de la vida y utiliza la vida para obtener placeres pasajeros y momentáneos.
Por tanto necesitamos tener una vida con menos ambiciones y pretensiones, manteniendo la virtud dentro de nosotros sin derramarla descuidadamente. Solo de esta forma llegaremos algún día a descubrir el sentido de la vida, recuperando la verdadera alegría de vivir.

One thought on “El sexo y nuestra energía esencial

  1. Eva

    tienes mucha razon, en estos dias muchos se dejan llevar por los placeres, que facil vienen y se van; articulos como los tuyos nos ayudan a mantener la esperanza que no todo esta arruinado y que hay personas que siguen buscando la verdadera alegría de vivir.L
    Lima,Perú

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