Si, No y Puede Ser

No sé si me había referido a este tópico antes, pero en China hay muchas personas. Y con muchas personas me refiero a MUCHAS personas. Por eso al momento de planear tu visita a la capital del país ten en cuenta que varias de esas personas te estarán acompañando a cada paso.

En esa línea, un buen consejo para disfrutar de esta ciudad que es hermosa, moderna, y que guarda grandes cantidades de historia y una densa capa de smog; es elegir muy bien los espacios a visitar porque cada uno de ellos es, y no siempre en un buen sentido, popular. A veces es mejor quedarse en los hoteles de Pekín, que en su mayoría tienen estándares internacionales de calidad, que batallar con las masas.

A EVITAR:

Zoológico de Pekín. Antes de realizar cualquier mención, quiero dejar en claro que me gustan los zoológicos. Creo que son interesantes, instructivos, positivos para los niños, etc. Y también entiendo porque hay personas que no gustan de ellos, y luego de ir al zoológico de Pekín entiendo aun más. Tal vez sea porque vi multitudes lanzando botellas de agua a la guarida del león para despertar el felino o porque vi multitudes volviendo locos a los pandas; o por algo más que ocurrió entre estos hitos en contra de la vida silvestre.

Plaza Tiananmen. Sólo una gran plaza pública, nada más. Aprender acerca de la historia de China y Pekín a través de libros es más interesante.

Compras en Wangfujing. Pobre. Hay mejores centros comerciales en Bangkok, Hong Kong, y probablemente en cualquier otro lugar de Asia.

TAL VEZ SI/TAL VEZ NO:

El Gran Muro y el Palacio Prohibido. Se que estos son dos de los espacios icónicos, grandes logros de la civilización china y acuerdo en que ambos son impresionantes. Pero también se encuentran repletos de personas (con las características botellas de agua) y esto es exactamente el centro del problema. Es tanto el esfuerzo de luchar contra las multitudes que cuando se llega a los espacios centrales uno está fastidiado. (Los que no tienen problemas con las multitudes, desmerezcan este comentario y los que vayan por única vez a la capital de China también desmerezcan este comentario y hagan el esfuerzo.)

Caminar a través de Hutongs. Estos son los viejos callejones de la ciudad, miles de estos rodean la Ciudad Prohibida, la gran mayoría datan de los tiempos de las dinastías Yuan, Ming y Qing. La cultura del hutong es una joya única de la cultura china, y se dice que es el mejor espacio para conocer la vida local. Honestamente, no es tan interesante, es decir no es impresionante y está atrayendo cada vez más y más visitantes extranjeros, lo que pone en riesgo la conservación del carácter “típico” de este espacio.

DEFINITIVAMENTE:

Acrobatas Chinos: No hay que dejar que Jackie Chan (la última versión, no el talento de las primeras películas) nos desaliente a observar este espectáculo. La flexibilidad, balance, atletismo y destreza de los maestros del kung-fu es asombrosa. El Kung Fu es un término occidental general que integra muchas artes marciales. En Pekín es posible observar las diferentes disciplinas realizadas por monjes Shaolin, estos atletas pelean-juegan a través de un complicado guión plagado de trucos como romper barras de acero con la cabeza. Hay una versión en inglés para los que no tienen un manejo fluido del chino; esta se presenta en el Teatro Rojo (Red Theatre), el nombre del espectáculo es La Leyenda del Kung Fu.

Templo del Cielo: Este espacio es verdaderamente hermoso. Un inmenso parque en el medio de Pekín, con un enorme templo ornamental en el medio; un excelente espacio para perder a las multitudes y al mismo tiempo observar el ingenio y la belleza de la cultura China.

Pato laqueado: Es realmente sabroso. Es común escuchar de él, pero cuesta imaginar la intensidad de este platillo. Un pato suculento que se coloca en una especie de crepe, con condimentos y vegetales y se convierte en un placer casi divino. Uno de los mejores sitios para deleitarse con este platillo es el Restaurante Da Dong, famoso en esta especialidad china.

La calle Wangfujing de los Snacks: La mejor razón para pasear por las noches es Wangfujing. Largas brochetas de cordero, pollo, serpiente y todo tipo de misteriosas carnes. Sabroso e inquietante al mismo tiempo y profundamente entretenido.

La Opera de Beijing: La Ópera de Beijing es una expresión artística compleja integrada por formas de música, canto, diálogo, pantomima, acrobacias y artes marciales que se combinan estéticamente. Es la compleja esencia de esta expresión la que exige que el actor o la actriz de la Ópera tengan que cumplir con más requerimientos que el común de los artistas. Pero el esfuerzo es premiado, ya que esta Opera es parte central de la cultura nacional y los locales reverencian sus bondades. Esta visita realmente sumerge al visitante en el imaginario nacional.

Paseo a través del mercado Panjiayuan
El Mercado de Antigüedades de Panjiayuan es el más famoso en su género en Pekín. Nació como un humilde mercado de pulgas a principios de los noventa, pero en la actualidad se venden todo tipo de antigüedades. Desde pinturas, caligrafía, cerámica, jade, muebles, monedas, excedentes militares, memorabilia de la “revolución cultural” (1966-76), artefactos budistas y mucho más. Los que no son expertos en ninguna de estas materias pueden disfrutar con la experiencia de recorrer cerca de 40 mil puestos. Evidentemente no apto para los no amantes de los mercadillos.

Mercado de la Seda
El Mercado de la Seda, o Mercado Xiushui, es el tercer destino en Pekín después de la Ciudad Prohibida y la Gran Muralla. Durante la semana lo recorren cerca de 20 mil personas por día (de 9am a 9pm) durante los fines de semana la afluencia se triplica. Aproximadamente 35 mil metros cuadrados, 1700 puestos y casi 3 mil comerciantes se concentran en 7 pisos y 3 sótanos. A través de los años, muchos de los puestos han ganado notoriedad nacional e internacional por vender copias de marcas de diseñador de lujo. En este espacio es necesario echar a mano todas las armas del regateo.

Por supuesto existen muchísimas más opciones, pero como todo sabemos China es inmensa y así son las opciones que presenta. Lo anterior sirve como una mera introducción, luego quedará a los viajeros evaluar las opciones que se presenten. Al final uno de los elementos centrales de viajar es conocer. Así que el consejo es experimentar lo más posible, lo que es bueno para unos, no necesariamente es lo mejor para otros.

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